El Paseo Matutino

  • Este es un ejercicio silencioso.
  • Caminar en silencio. Mientras caminas, mira todo lo que ves como si nada tuviera nombre. Mientras caminas, empieza a poner nombre a cada cosa en la que se posan tus ojos como si fueras Dios, nombrando las cosas por primera vez.
  • Quédate con nombres de “primera generación”. Por ejemplo: cielo, flor, insecto, árbol, concreto, zapato, mujer.
  • Cuando notas que los pensamientos se mueven más allá de la primera generación, tales como árbol con hojas, árbol viejo, qué bello árbol, o sería agradable sentarse debajo de este árbol… Presta atención, detente, vuelve al silencio.
  • Regresa a palabras simples, sencillas, a nombres de primera generación: suelo, cielo, mujer, etc.

El paseo matutino es meditación.  Es un ejercicio silencioso.